miércoles, 16 mayo 2007
PARAISO TERRENAL
Un sueño demasiado frágil hace que frecuentemente me despierte justo cuando amanece. Y cuando eso ocurre, también conmigo se despiertan mis miedos…. Pienso entonces que haría si fuera esa mañana la última que despertara a su lado. ¿Quién sabe lo que puede deparar un nuevo día por muy hermoso que amanezca? Me levanto entonces, me acompaño de un café, o de alguna fruta; ya en la terraza miro mis tímidos Iris por si en mi ausencia al fin hubieran florecido o me quedo observando la caprichosa forma en que nuestro jazmín trepa por el canalón. Luego vuelvo a la cama buscando su calor. Ella no suele despertarse, solo se vuelve lentamente buscándome, apoya su cabeza en mi pecho, me besa a ojos cerrados y en su beso me regala una brizna de entresueño. En ese momento, aquello que me daba miedo, ya me da igual...al fin y al cabo yo ya he tenido mi paraíso terrenal.
00:05 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (13) | Email esto | Tags: Paraiso Terrenal, Beso
lunes, 14 mayo 2007
DE NUEVO CATORCE DE MAYO
Y que vengan muchos....

11:00 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (14) | Email esto | Tags: Te quiero niña
lunes, 19 marzo 2007
SINTIENDO CALOR
Era el último día del año y habíamos elegido la pequeña casa del pueblo de la montaña porque a pesar de estar más alejada y hacer más frió, allí estábamos solos, más a nuestro aire. No nos dio tiempo a reaccionar, esa mañana, y en menos de media hora, el suelo se tupió con una facilidad totalmente inesperada. Los copos eran tan gruesos que desde la ventana de la segunda planta apenas se veía la calle. Nos habíamos quedado aislados por una gran nevada.
Pasamos el día en los cristales, disfrutando de la magia del invierno pero lamentándonos en parte de no poder celebrar el fin de año con el resto de la familia. Disfrutamos de una noche inolvidable al calor de un grueso tronco de olivo que ardía en la chimenea. Cenamos patatas y costillas asadas a la lumbre; luego brindamos la entrada del año nuevo con licor de cerezas casero. Aquel fuego, tenía un tono dorado que impregnaba la habitación de un aire a castillo medieval; y en tus ojos se formaba un reflejo gracioso, como de princesa divertida. Liados en la cercanía de las llamas, hicimos todo lo que pudimos para conservar el calor y a fe que lo conseguimos…
Unas horas más tarde que solo me parecieron minutos, ya estaba amaneciendo… En la chimenea, apenas se veían unas pequeñas brasas incandescentes. Sin embargo, aunque ya no hubiese fuego, nuestro castillo aún se mantenía caldeado. Y es que no hay nada, ni siquiera la madera de olivo ardiendo, que pueda hacerme sentir tanto calor como tener tu cuerpo pequeño y desnudo, de princesa... junto al mío.
¿Sabes?, dicen que esta noche va a nevar….
00:05 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (12) | Email esto | Tags: Nieve, calor, princesa
martes, 13 febrero 2007
LA MISMA QUE ENTONCES...
Los dos estamos cansados, hemos tenido un día duro del que quemamos los últimos momentos tirados en el sofá viendo la televisión. En ese momento y por sorpresa recibo su pregunta:
- ¿Me ves vieja?
Supongo que su preocupación viene por el hecho de que hoy (ya martes) cumple un año más, y toca hacer esa revisión que aunque no queramos todos hacemos cuando cumplimos años.
Después de su pregunta me he quedado pensativo y he recordado un viejo vídeo que su familia aún conserva.
El momento es divertido, su padre “radiaba” para los asistentes un partido de fútbol de solteros contra casados y a todo el mundo le ponía motes extraños como "gusarapo" o "helicoterosinruido". Es una sensación rara, porque veo una niña de trece años en las imágenes que hoy es mi mujer, mi compañera, mi amante y un montón de cosas más….Está sentada en un muro junto a sus amigas y se la ve sonriente y divertida con los ocurrentes comentarios de su padre.
Por aquel entonces I. vivía con su abuela y despertaba a una adolescencia que le traería cambios importantes en su vida. Tenía una vida dura, por las mañanas yendo a la escuela. Por las tardes acompañando a su padre a La Barrera. Allí le ayudaba a descargar las garrafas de agua, y con su pequeño cuerpo los arrastraba hasta los cerezos para luego regarlos cuidadosamente. Cuando llegaba la hora de la recogida del fruto, I. era la que se subía a las últimas espigas de los cerezos, pesaba poco y eso siempre era una ventaja. Así que cesto en ristre, no era difícil sentirla cantar junto a su padre en lo más alto. Era un poco peleona, algunos chicos la evitaban porque a la mínima podía sacudir a cualquiera. Ya se sabe que a veces el nervio de los pequeños es más temible que cualquier fuerza bruta de gigante.
El mismo nervio que un día con diecisiete años recién cumplidos la llevó a decir basta, hacer la maleta y coger un tren a Madrid lleno de preguntas, esperanzas e incertidumbres.
En el video aparece tan niña,…, por eso no puedo evitar sentir una tremenda ternura al recordar las imágenes. Ella es adorable, con trece o con treinta y siete.
- Mi niña, te veo mejor que nunca….
Ha dejado salir esa sonrisa vivaracha y esa mirada graciosa que tanto me gustan y me ha parecido verla saltando de rama en rama, o riendo las gracias de su padre en el video. Con los mismos ojos chispeantes, con la misma sonrisa de niña pícara que ahora luce en este preciso momento….
Te quiero cielo, felicidades…
14:21 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (13) | Email esto
viernes, 15 septiembre 2006
PIEZAS
Aparecen con el día. Siempre al borde de la cama, sus ojos son lo primero que ven los míos. Se despierta antes, quizás porque le gusta verme adormecido y caprichoso como un niño enrabietado por un nuevo día de escuela. Se que me mira cuando, pasillo adelante, busco tambaleándome, aún dominado por los restos de sueño, ese café madrugador. Y en la mesa, todavía con mis ojos entreabiertos, puedo sentirlas, mientras ella, observa al niño grande que se entusiasma con cada nuevo dia.
Otras, las encuentro cuando cada mediodía acudo a su trabajo a buscarla. Se sube al coche bastante cansada, con el pelo y el gesto revuelto de la lucha diaria. Tanto énfasis combativo va calmándose camino a casa, y acaba por desvanecerse con un beso en el ascensor o con unos dedos rozando una mejilla.
Algunas noches, después de un “dame un masaje aquí” o un “dame mimos”, cae en un sueño profundo. La llevo en brazos a la cama, y en el recorrido, me ofrece algunas de dulzura abrumadora.
Estas son solo algunas, no todas;
Las más cálidas, las más íntimas, permitidme que me las guarde.
Si una de ellas me faltara, me sentiría como aquel que no consigue terminar el puzzle porque le falta una,
una sola pieza…

Tema: Aute - Dos o tres segundos...
01:05 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (11) | Email esto
domingo, 03 septiembre 2006
BALADA A CONTRALUZ
Tú te acostaste pronto, estabas cansada de aquel día tan movido de maletas, aviones y prisas. Sin embargo yo pasé una de esas noches eternas. Como en otras ocasiones, pensé en el sueño como un estorbo, como un obstáculo a la vida; y permanecí despierto toda la noche observando la ciudad desde el rascacielos; grabando con mi video camara las luces anónimas; yendo y viniendo.
A veces, cuando te movías en la cama, yo sonreía con tu sueño dulce, y aquel silencio propio más del cielo que de un piso 29, solo se rompía con el zizagueo de las sábanas contra tu cuerpo. Te miré, estabas de espaldas a mi, silenciosamente dormida; la sabana algo… tacaña, solo dejaba una parte de tu costado al aire. Tenías los brazos escondidos bajo la almohada y solo una de tus manos sobre ella. Tu pelo se recogía en ese moño redondo y oriental que te sueles poner, a esas horas ya sin demasiado orden. Algunos mechones caían hacia atrás y hacia los lados y a cada movimiento que hacías cambiaban el mapa de tu espalda.
Poco después del amanecer, sin que sospechases mi desvelo, te levantaste, te acercaste al cristal y te quedaste mirando aquel paisaje de hormigón y metal. Mientras lo hacías, fumaste un cigarrillo, y con tu humo, yo dibujé en el aire la promesa por la que hoy escribo esta modesta balada . La promesa de recordar para siempre la belleza de aquella mañana con tu imagen a contraluz...
Tema: Love Theme (Blade Runner)- Vangelis
12:25 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (17) | Email esto
miércoles, 05 julio 2006
INSTANTE
Abrazaste con tus dedos mi pelo, envolviéndolo en bucles huidizos mientras yo me dejaba llevar por un aparente sueño tranquilo, luego te incorporaste pensando que dormía. Pero no dormía, dormitaba… De entre tantos que me has dado, éste es uno de ellos; hundiste tu mirada en el horizonte, y a tu espalda, mis ojos quisieron retener aquel instante por si llegase un futuro, que ya es presente, en el que me acordara de aquel momento…
00:00 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (9) | Email esto
domingo, 14 mayo 2006
CATORCE DE MAYO
Como otros tantos fines de semana, yo estaba en Madrid, en el piso de unos amigos. Ya no salía apenas en Oviedo, ahorraba y cuando podía me iba en busca del gran Madrid. Aquel fin de semana fue uno de tantos. El plan estaba claro para aquel viernes por la tarde: convencer a la novia de J. de la excelente fiesta que íbamos a organizar. La novia de J. bailaba en uno de los ballets clásicos más famosos de Madrid, así que, si la cuestión era tener chicas guapas por el piso, la solución era convencer a R. de que se trajera a sus compañeras de ballet. Después de arduas negociaciones tuvimos que ceder y quedamos con ella en que nos veríamos mejor que en el piso, en un bar de la zona de Argüelles. A mi me dio muy mala espina, porque esa zona como que me parecía bastante pijotera, acostumbrado a deambular por los garitos de Malasaña. Cuando llegamos, ellas estaban allí esperando, y todo ocurrió como muy rápido…
Eran una colección de guapas, eso estaba claro, así que R. comenzó las presentaciones. Mi carácter más bien tímido me hizo quedar a un lado, como siempre en un segundo plano de observador en el que siempre me he encontrado mucho más cómodo. Además no nos engañemos, aquel no era mi ambiente, ni mi forma de vestir, ni mis pintas más bien desaliñadas, encajaban con aquella gente llena de marcas y de eses silbantes al más puro estilo borjamari. Por eso, como digo, me quedé al margen. Pero en un momento observé como R. se salía del grupo; al parecer una de sus amigas acababa justo de irse pues habíamos llegado bastante tarde y la chica trabajaba al día siguiente. R. enseguida consiguió alcanzarla y volvió con ella, entonces te vi…
Eras pequeña, delgada, morena, con rasgos algo exóticos, al principio pensé que eras latina, o asiática. Tenías una boca muy atractiva, de labios gruesos pintados en un rosa suave que te dulcificaba. Y tus ojos regalaban una mirada inquieta, sumamente expresiva, aunque eso si, algo cansada. Me fije nada más verte; tú también te quedaste al margen, aquel tampoco era tu ambiente. Por eso me fui directamente a ti:
- Hola, no nos han presentado, se han olvidado de nosotros, ¿te has dado cuenta?
- Si,… ya lo vi, estos ya pasan de nosotros.
- Bueno, me llamo Xienra, soy amigo de J.
- Yo me llamo I. soy compañera de piso de R.
Habías acudido un poco de casualidad, porque habías trabajado durante todo el día, y a la mañana siguiente también trabajabas... Eras dulce, sencilla y extraordinariamente guapa.
Ya no me interesaron las bailarinas, simplemente me di cuenta de que eras tú a quien había esperado durante tanto tiempo...
No olvidaré nunca el beso que te robé esa noche sentados en un banco de la mítica Sala Stella. Ni el amanecer juntos en la Puerta del Sol, poco antes de que tuvieras que irte a tu trabajo sin dormir. Ni los besos que llegaron los días siguientes cuando para poder seguir viéndote cancelé mi regreso a Oviedo. Ni la cara que pusiste cuando fui a buscarte, al ver que no me había ido….
Hoy es catorce de mayo; han pasado ya doce años desde esa noche y nada nos ha separado.
Aún me quedan muchos besos por robarte…
Tema: A tu lado - Duncan Dhu
00:30 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (12) | Email esto
viernes, 21 abril 2006
HASTA MI ALMA...

Ella, a veces, se mete conmigo en la ducha y delicadamente comienza a enjabonar mi cuerpo. Siempre empieza por mis brazos , mi espalda y mi pecho. Mientras lo hace, me mira a los ojos con ternura. Ella dice que le gusta sentirme entre sus manos creciendo. Que le apasiona sentir suya esa mecánica natural que provoca mi excitación.
Me enjabona con suavidad, recorriendo y acariciando con la esponja todo mi cuerpo. Bajo el agua, ella mordisquea mis zonas sensibles cuello, costados, pecho…. busca con su lengua mi boca y me inunda de su sabor siempre dulce y familiar. Son besos esperados y reconocibles, de amante, de amiga, de compañera... Forman parte de un lenguaje único que los dos dominamos y que nos permiten sentirnos el uno en el otro. Cuando su boca decide que es el momento, mi cuerpo se estremece y me entra una ansiedad terrible por vaciarme. Ella lo sabe y me recorre con deseo, sin dejar ausencias en mi piel, con la delicadeza que exige cada centímetro pero con la pasión y el calor que necesito.
Sabe que me gusta verla concentrada en mí lentamente, y que su boca y sus manos hacen que enloquezca. Mientras el agua nos recorre, su lengua me convierte en un diapasón vibrando, en la cuerda de un arpa que ella acaricia generosamente. A veces como una presa fácil ya sentenciada, intento vanamente evadirme pero por fortuna ella siempre dispone de alternativas deliciosas y letales.
Me saborea con la destreza que da el tiempo y la experiencia compartida , mientras su mano reposa en mi ingle y en mi vientre, conteniéndome, intentando transmitir una tranquilidad casi imposible. Esa forma de verme rendido, dispuesto a morir en ella, me hace gozar hasta la locura. El placer, como el agua que resbala por nuestros cuerpos, brota a chorros, me recorre por dentro, y me une a ella de forma definitiva...
Me dejo ir…vencido, roto y entregado, a sabiendas de que todo,...todo en esos momentos, es suyo. Hasta mi alma…es de ella.
Tema: "She" - Elvis Costello
21:20 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (18) | Email esto
miércoles, 22 marzo 2006
CONFIDENCIA
Cada vez que hacemos el amor, escribimos un capítulo más de nuestra historia como si nos enfrentáramos a un folio en blanco porque cada día es el primero de otros muchos. Si uno escribe sin descubrir, una y otra vez; las palabras pueden resultar agotadoras. Así que para que no muera este hermoso cuento, cada día, cada noche, cuando surge, escribimos nuevos capítulos buscando ese entusiasmo. Hemos escrito capítulos largos, capítulos cortos, alegres, tristes, tiernos, lujuriosos, alguno de final inmediato, alguno sin final,…un poco de todo. Pero en definitiva es una larga y bonita historia.
Has dejado atrás aquel cuerpo de niña que tenías cuando aún vivías en Madrid. Venías a buscarme al aeropuerto con aquella minifalda de ante, que me dejaba ver tus piernas, siempre morenas y tan apetecibles. O tus camisetas con escotes, que anunciaban tus pechos pequeños y bien formados. Entonces, volvía cada cierto tiempo a ti, compartíamos algunos fines de semana y después entre lágrimas nos despedíamos llevándome tu olor impregnado en mi ropa y en mi piel. Me gustabas y me gustas. Seguramente yo también he cambiado. Mi cuerpo ya es de hombre, y no de niño. Sigo siendo igual de imberbe, pero mi cara se ha ido afilando y mis ojos se han ido hundiendo tanto que he perdido aquel aspecto infantil.
Tu olor sigue siendo mi droga favorita, mi punto de llegada, como un retorno a casa después de otro agotador viaje, el que supone acabar un largo día para regresar a ti… Sabemos cuales son las claves que cada uno tiene para que la historia tenga cierto tirón. Intentando evitar las rutinas, y las ruinas, seguimos buscando los rincones de nuestra piel que aseguran un estremecimiento, una pequeña convulsión o un escalofrío. Se que te gusta sentir las yemas de mis dedos recorriendo suavemente tu espalda, puedo sentir como te arqueas cuando mis labios recorren cada esquina de tu cuerpo si el contacto y el ritmo son adecuados. Creo saber como tengo que hacerlo y disfruto buscando la sorpresa con mi boca, con mis manos cómplices, o con palabras furtivas susurradas. Me excitas con tus movimientos, con tus palabras tiernas…, con tus palabras golfas…, o cuando me besas con esos besos que anticipan un intercambio generoso. Me gusta sentirte sobre mí, frente a mí, en mí…, que dejes huellas en mi espalda, saborearnos, hacerte gritar…y sentirme perder el control.
Por eso, si alguna vez he mostrado frialdad o falta de interés, si he hecho algún gesto de rechazo hacia ti o te has sentido abandonada, créeme no es porque no me intereses, no es porque me haya cansado de ti, ni de nuestra historia. Es solamente una forma de huir, de evitar la ansiedad que me genera la idea de que llegue el día en que escriba sobre una hoja en blanco para no decir nada.
Confieso que me aterra. Me aterra la idea de no tener nada que ofrecerte.
Tema: Rod Stewart - 'till There Was you
21:35 Anotado en LO QUE I. PROVOCA | Permalink | Comentarios (11) | Email esto










