« OLVIDAR | Página de inicio | PRESENTE »
jueves, 11 septiembre 2008
UNA TARDE DE SEPTIEMBRE
Lo escribimos una tarde de Septiembre lluviosa. A José, su madre no le dejaba salir cuando llovía, porque decía que era débil y que tenía tendencia a resfriarse. Siendo más niño había pasado unos meses hospitalizado por unas fiebres que ni médicos ni familia supieron nunca a ciencia cierta de donde provenían. Y aquella facilidad para enfermar era una preocupación constante para su madre que se desvivía.
La historia era muy sencilla: Dios decidía enviar a su hijo de nuevo a la tierra para salvar a los hombres de las garras del demonio, así que, un desmejorado Jesús hacía su aparición en las naves destartaladas de un polígono industrial abandonado. Una serie de encuentros desafortunados y de circunstancias casuales le conducían de nuevo, de manera inevitable, a la muerte; todo ello sin que nadie, en ningún momento, le ayudara o le prestara el mínimo apoyo. Teníamos trece años y una cámara Super 8 que José le había tomado prestada a su padre sin consentimiento. El rodaje duro una tarde y tengo el recuerdo de habérmelo pasado francamente bien aquel día.
José era un chaval normal, algo introvertido eso si. Ejemplar estudiante y buen compañero al que, por ser muy responsable, siempre elegíamos como delegado. Hace unos días, estando en Oviedo de visita, vi a sus padres. Su madre, vecina próxima a mis padres me reconoció de inmediato. Me saludó y me preguntó las típicas cosas que por cortesía se preguntan a un conocido en estas circunstancias, pero al final de la conversación volvió a decirme algo que ya en otras ocasiones me había dicho.
- Pásate un día y vemos la película si quieres…
Pero nunca he querido hacerlo. Nunca he querido escucharnos riendo en las tomas falsas, ni he querido ver a José de broma luciendo una simpática barba postiza. Como les ocurriera a los médicos con aquellas misteriosas fiebres infantiles, yo tampoco he entendido nunca que maldito impulso adolescente empujó a José a saltar por la ventana con apenas diecisiete años recién cumplidos.
16:05 Anotado en LAS AGUAS DEL RIO | Permalink | Comentarios (4) | Email esto | Tags: Blog, Relato, Adolescente











Comentarios
Hola Xienraaaaaa, que ilu encontrarte de nuevo aunque la historia que nos traes es muy triste :-(, no me extraña que no quieras ver la peli, supongo que la decisión de tu amigo habrá dejado una huella muy profunda y dolorosa en tí.
-----------
Hace días estuve en el Borizu, caminé un montón y no encontré la ubicación del Cristo, cachissss, es difícil eh?, casi lo consigo, volveré ;-)
Un abrazo grande.
Anotado por: Xana | martes, 16 septiembre 2008
Hola Xienra, estos días estuve por tu tierra, recorrí la costa de Asturias, desde la parte más oriental hasta el cabo de Peñas, me acordé mucho de ti, sobre todo el día que pasé por Llanes. Es curioso cómo algunas personas van dejándonos sus huellas...
Un beso enorme.
Anotado por: Blanca | martes, 16 septiembre 2008
Que historia tan triste... Yo tampoco vería la película... Un beso grande
PD: siento no poder decir nada más, me has dejado sin palabras.
Anotado por: simplemente yo | miércoles, 17 septiembre 2008
Sólo pasé a saludarte y a quedarme un rato por aquí. Se te echa mucho de menos...
Un abrazo.
Anotado por: Blanca | lunes, 20 octubre 2008
Dejar un comentario