jueves, 12 octubre 2006
CULPABLE
Mientras el Padre Fermín recogía los escritos para el concurso de relatos, Alex buscaba desesperadamente en su cartera. Había escrito diez hojas, diez…Pero no estaban, y él juraría que las había llevado, pero no estaban. Cuando llegó a casa las buscó desesperadamente por todas partes, pero no estaban. Las había perdido seguramente en el trayecto que todos los días recorría hasta el colegio.
Pero unos días después, encontró la solución a la misteriosa desaparición. Fue en la fiesta de fin de trimestre, cuando en un ambiente festivo y frente a todos los padres de alumnos de la 2º Etapa, se hicieron públicos los textos ganadores. Allí junto a él, también estaba su madre, viuda desde no hacía demasiado tiempo, que no pudo darse cuenta de la cara que puso Alex, cuando Labrado, uno de sus compañeros de clase, salió a recoger el premio y ante todo el público expectante dio lectura a aquella narración…
El aplauso generalizado del auditorio, incluida la madre de Alex, no fue lo peor. Lo que más le dolió fue la mirada desafiante de Labrado, su falta de escrúpulos sosteniéndole la mirada. Allí mismo, ante aquel auditorio, supo por primera vez lo que era la ira contenida y el deseo de venganza…
Unos días después, en el aula, llegó el ajuste de cuentas. Labrado no pudo ni imaginar cual sería su castigo. Charlaba en un descanso con el compañero del pupitre trasero cuando, de repente, en su mano que reposaba sobre la mesa, sintió una dolorosísima punzada.
- ¡No vuelves a robar cabrón….!-oyó decir una voz
Y comenzó el lío: la sangre brotando, el lapicero incrustado en la palma de la mano, el Padre Fermín echándose las manos a la cabeza, el castigo ejemplar para el agresor y todo lo demás. Pero allí sentado ante la puerta del Director, esperando que llegara su madre para recibir la noticia de la expulsión, supo haber cumplido consigo mismo. Por fín se había aliviado de tanta rabia, de tanta ira.
Luego pensó en su madre, y entonces se sintió culpable…

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Comentarios
¿Culpable de que? ¿De tomarse la justicia por su mano? Peores cosas le tenían que haber pasado al tipejo ese...
Anotado por: Pequeño Nicolás | viernes, 13 octubre 2006
La ira contenida nunca es buena, y con los años he aprendido que esos arranques de juventud nunca traen nada bueno.
Jo que dolor!
1beso
Anotado por: mordandis | viernes, 13 octubre 2006
Bien narrado y bien cuidado el texto! Sí señor! pero me quedo con ganas de una venganza todavía más justa, más gratificante que el dolor físico.
Cuando las verdades no afloran, cuando se quedan dentro me entra una angustia increíble y me gustaría que se escampara el fraude a los cuatro vientos.
Pero quizá la literatura va de eso... dejar espacio al lector para que imagine el resto.
Besos,
Anotado por: clarissa | viernes, 13 octubre 2006
...yo n unca tuve el valor de hacerlo....y no me arrepiento, pero por ganas, que no quede.
Un abrazo desde la cercanía, una vez más, jajaj
Anotado por: automata34 | viernes, 13 octubre 2006
Cuando hacemos cosas así es inevitable que una parte de nosotros se sienta muy culpable.
Muy bonito relato.
XXX
Anotado por: Esther | viernes, 13 octubre 2006
Me equivoque y puse el ultimo comentario mio tambien en tu penultimo post y era para ser en este. Pero vuelvo a decirlo otra vez, escribes muy bien y me gusto mucho esta história ::))
Anotado por: Conchita | viernes, 13 octubre 2006
Muchas veces he tenido ira contenida.. lo malo es que si no la expulso inmediatamente entonces pasa el tiempo y se me va.. y me quedo allí sin vengarme.. entonces todo el mundo cree que soy una tonta rematada..
Pero estoy de acuerdo en que hay que vengarse algunas veces..solo que no se si seria capaz de clavar un lapiz a alguien.. es que la sangre me da miedo.. si no puedo matar a un ratoncillo con una escoba imaginate.. no me veo clavando algún objeto punzante..auqnue si me recreo algunas veces con ideas.. por ejemplo mi marido ya sabe que si me engaña se los corto.. uyyy.que dolor..
Muy bonito tu post... lleno de fuerza no he podido evitar solidarisarme con Alex.. un desgraciado el otro!!
Un beso.
Pd.Muchas gracias por tu último comentario..todos son lindos pero este me gusto mucho.. si la verdad es que hay más en esta historia... y además J.M..es un gran tipo.. tan tierno como tu.. ;-)
Anotado por: mapi | viernes, 13 octubre 2006
Empezó pronto a descubrir que no todo el mundo es bueno ;)
Anotado por: GLAUKA | sábado, 14 octubre 2006
No deseo mal a nadie y jamás haré el mal, pero pobre del que me los toque... Sé que la maldad queda impune y que hay gente que va por la vida amargando la existencia de los demás, por que sí.
El mal existe y está dentro del ser humano, incluida yo. Aprendí a ser mala y cuando se trata de injusticias soy implacable. Me enseñaron, tuve buenos maestros, y yo jamás me arrepiento si me han herido y me defiendo, puesto que no creo en el más allá.
Besos iracundos mi querido Xienra, de Greta.
Anotado por: Greta | sábado, 14 octubre 2006
Los demás siempre intentan hacer ver que la venganza siempre es desproporcionada al mal que te causan. Siempre quieren hacernos ver que el que nos daña lo hace sin intención y que la venganza es un acto que implica alevosía y premeditación. Creo que el que es consciente de lo que hace calibra los daños a los que se expone, normalmente el que se venga está siempre dispuesto a admitir que es culpable y que ha causado daño y que era su intención además, el imbécil que va por la vida haciendo sentir rabia a los demás es un bichejo al que no estoy dispuesta a definir, pero sí a decirle pues te jodes cabrón!!! y a otra cosa mariposa.
Anotado por: Amaranta | domingo, 15 octubre 2006
Vaya compañero, yo en su lugar le habría desenmascarado en medio del discurso.
Seguro que habria sido un buen espectaculo.
Anotado por: jennyblack | domingo, 15 octubre 2006
Yo tampoco veo porque tendría que sentirse culpable. Siempre hay tipejos así. Alex se encontrará con muchos más a lo largo de su vida.
Anotado por: Boneca do gelo | lunes, 16 octubre 2006
La ira, un sentimiento nunca experimentado, pero sí sufrido la del otro. Venganza, a lo más que llego es a llamar al pan, pan y al vino, vino.
¡Qué de lectoras tienes! Un beso.
PAQUITA
Anotado por: paquita la loc@ | lunes, 16 octubre 2006
historia contada de manera natural, como solo tu sabes hacerlo, me has dejado sentir la rabia contenida de Alex y el dolor de Labrado al recibir su castigo. Besos
Anotado por: elena {T} | lunes, 16 octubre 2006
Supongo que es el precio que hay que pagar a veces por hacer justicia...la vergüenza...y la culpabilidad...
Anotado por: soy yo | martes, 17 octubre 2006
Y ahora que te digo?, aparte de darte un abrazo por la pluma que gastas, me encantas...
Verás yo debo ser malísima, no me hubiera aguantado la lengua y en medio de la sala gritaría a los 4 vientos que el trabajo era miíooooooooo, soy muy impulsiva, de expulsarme que al menos todo el mundo supiera la calaña del hijo de la gran bretaña, oño, me ha salido un pareado :-O
Una pena descubrir la cara menos amable de la vida tan joven.
Abrazos.
Anotado por: Niebla | miércoles, 18 octubre 2006
contener la rabia es algo muy duro, pq te vas hinchando como un globo y un día revientas.. quizás sea mejor sacarla de manera controlada antes de reventar.. Me gustó tu historia.. besos
Anotado por: natalia (cenicienta) | viernes, 20 octubre 2006
Era 1º de BUP. El cabrón había vaciado mi bolsa de deportes y delante de toda la clase había arrojado su contenido en un hueco que había en la pared y al cual era imposible acceder. Llegué a clase cuando todo había pasado. Encontré un descojone general mientras miraba mi bolsa vacia y me preguntaba que coño había pasado. Ese dia no pude entrenar y me volvi a casa con mi orgullo por los suelos y realmente jodido por que no es que me sobrase la ropa para hacer deporte en esos tiempos, que estaba la cosa muy achuchada. Tras una laboriosa investigación que me llevó media mañana, di con el nombre del tipo. Justo, un imbecil matón que me sacaba una cabeza. Lo imaginaba. Pero esto no podía quedar. Tenía que hacer algo para no quedar como un pringao que se dejaba pisotear sin más. Que el instituto era muy duro y todavía quedaba muchos años de Bup y Cou. Eso sin repetir. Pero la cosa es que el tio era un matón y yo estaba acojonado. Así que un par de semanas despues, en una visita al Museo del Prado, me acerqué y le pregunte si él me había tirado mis cosas al agujero de la pared. Me contestó que sí y que lo sentía y no pude más que decirle que era un capullo y que no lo volviese a hacer. Patético. Me hubiese gustado darle dos hostias en medio de todo el mundo pero me corte. Por lo visto, aun me queda la rabia contenida que no fui capaz de sacar de dentro de mi. Si no, no escribiría esto. Asi que me parece que el chaval de tu historia hace muy bien. Con un par de huevos.
PD. En otra ocasión evite un atraco a una señora enfrentándome a un par de malos, así que no os creais que uno es un acojonado. Yo creo que fué más por timidez que por miedo al matón. Tenía que decirlo. Gracias.
Anotado por: Andrés | martes, 24 octubre 2006
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