« MAGDALENAS PARA SILVIA (II) - (VERANO DEL 83) | Página de inicio | DUDAS Y CHOCOLATE »

martes, 18 abril 2006

¿TU AQUI?

Sabía que vendrías porque estas odiosas noches interminables, que ni son sueño ni son desvelo, acaban por darme miedo. Y siempre que tengo miedo llegas tú . Yo te respeto porque te he tenido cerca, aunque aún no nos hayamos mirado a los ojos. La primera vez fue cuando tenía tres años, y el dos caballos de mi padre se decidió a echarse andar acantilado abajo, en esta preciosa playa asturiana.
Afortunadamente para mí, al caer el coche, una de sus puertas se abrió y dio tiempo a que mi pequeño cuerpo rodase fuera del Citroën antes de que quedase como un acordeón.

A los doce años, un hijo de su madre que estaba medio loco, no tuvo más forma de evitar que cuatro chiquillos le robaran las manzanas de su pomarada que disparándonos con postas. Aunque ninguno salió herido, creo que de todas las veces que he sentido peligro, ninguna es comparable con esa…¿no sería aquello cosa tuya?

O aquella otra ocasión en que nos perdimos sin luz en la Cueva de El Arenal. Casi veinticuatro horas perdidos. Aquello fue peligroso, sin duda, pero lo peor fue cuando a las escasas dos semanas de nuestro incidente, la prensa publicaba que en esa misma cueva se había encontrado el cadáver de un individuo que al menos llevaba tres meses muerto. Fue estremecedor saber que tú habías estado allí, en aquella oscuridad, junto a nosotros, y aunque no me creas tengo la certeza de haberte sentido cerca.

Por no recordar el último gran accidente de la aviación española que ocurrió en una línea que yo tomaba asiduamente. Y que de hecho había tomado ese mismo mes. Tú subiste en aquel avión y te llevaste treinta y cinco vidas contigo. Casualidades, si, porque el destino es así de caprichoso, y uno piensa que no le va a tocar. Pero la lotería está ahí y es cuestión de suerte.

Como la que tuvimos I. y yo cuando en nuestro último gran viaje planificamos el regreso muy a nuestro pesar para cinco días antes de lo que en realidad queríamos. Y esos cinco días fueron los que nos libraron posiblemente de que nos sepultaras bajo las aguas del Mar de Andamán. Con el maldito Tsunami arrasaste la isla de Phi Phi, principalmente la bahía de Tonsai en la que estuvimos alojados dos noches de las cuatro que pasamos allí, en dos hoteles que hoy ya no existen. Quizás ahora sirva de poco decir que nunca me sentí cómodo en esa isla, más que nada porque se parece poco a la Tailandia continental, que a mi me fascinó. Pero nunca hubiera sospechado lo que preparabas en un lugar tan bello. Por eso, aunque me gustó menos que el resto del país, todavía conservo la imagen en el Aeropuerto, viendo a los pasajeros que llegaban en el mismo avión que había de devolvernos a nosotros a Bangkok, y el comentario que le hice a I. :“que suerte….poder quedarse aquí unos dias más”.

Así que estoy totalmente decidido a seguir dándote esquinazo, al menos mientras pueda y me dure la flor o el ramo entero…Ya sabes, aquí no tienes nada que hacer... Ve y déjame en paz…

Trackbacks

La URL para efectuar un trackback en esta nota es: http://xienra.blogspirit.com/trackback/717349

Comentarios

Hay que echarle cara a la vida y tú, ¡bien que lo estás haciendo! Todos pasamos por momentos que crees que no vas a poder contar. El mío, el más importante, que tendré siempre vivo en mi recuerdo, ocurrió cuando todavía vivía en Nueva York. Me dirigía, aquella mañana a las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2000. Una amiga de L.A. llegó a casa del aeropuerto cuando la esperaba más tarde. Nos quedamos en casa haciendo un café y el café, o el destino, me salvó la vida. No te cuento las sensaciones de los “días después”. Algún día igual me atrevo a escribir sobre ello, sería una buena terapia.
Entretanto hay que disfrutar del jazmín, saber olerlo, mirarlo, observarlo, llenarse...

Anotado por: clarissa | martes, 18 abril 2006

No creo que la muerte aceche a nadie, creo que ella es fria y calculadora, si se te acerca no es para acariciarte, no la burlamos, ella sabe cuando venir a ti, y entonces no hay destino que te salve, porque más que nada ella arrastra nuestro destino. A mi me parece buena amiga, fiel, siempre cumple, y una capacidad inmensa para hacer amigos, no discrimina a nadie, vamos la veo muy de izquierdas a la chica. ;).

Anotado por: Amaranta | martes, 18 abril 2006

"Mira por encima de tu hombro. Te darás cuenta de que tienes a tu lado un compañero que te acompaña constantemente. A falta de un nombre mejor llámalo Tu Propia Muerte. Puedes tener miedo a este visitante o usarlo en tu propio beneficio.
Siendo la muerte una propuesta tan eterna y la vida tan increíblemente breve, Vive... Sé tú mismo... Goza...Ama.
Puedes temer tu propia muerte de forma negativa o usarla para ayudarte a vivir de forma positiva..." De Wayne W. Dyer.
Gracias por visitar nuestro blog y gracias por sus comentarios. Sé que tienes razón y que nunca le olvidaré.
Por cierto, no reconozco la playa que pones en la foto. Cual es?
Besos

Anotado por: Carmen - despechada | martes, 18 abril 2006

hola.. la muerte siempre nos ronda tratando de tentarnos a caer en ella... pero mientras estemos a salvo, aunque sean unos instantes, hay que vivir plenamente haciendo sobre todo lo que mas nos gusta. Recuerdo cuando mi madre tocaba a mi puerta y yo decia, Quien es? y escuchaba..la muerte kirina que andando se orina! :-) asi la recuerdo yo, meona!
besitos ..
:-)

Anotado por: despechada-myrna | martes, 18 abril 2006

Está claro que lo mejor es vivir el día a día...nunca sabemos qué nos depara el mañana ni cuando nos llegará la muerte. Pero me gusta tu manera de plamar lo que todos pensamos Xierna...preciosas fotografias!

Anotado por: Sobreviviré | martes, 18 abril 2006

yo diría que en tu caso es la vida la que te sujeta, mira que le das trabajo a tu ángel de la guarda!!

Anotado por: epoptek | martes, 18 abril 2006

LA MUERTE PUEDE SER UN ALIADO,SUENA BIZARRO,PERO ES REAL.aL SABER QUE SIEMPRE ESTA POR LLEGAR,ESO LO PUEDES DISFRUTAR PARA VIVIR AL MÀXIMO TU MOMENTO PRESENTE.

Anotado por: marcos | miércoles, 19 abril 2006

usar no disfrutar,perdona el spam

Anotado por: marcos | miércoles, 19 abril 2006

No hay nada tan claro y tan seguro en le momento de nuestro nacimiento, como que lo que nos espera es la muerte... duro, si... pero certero y real.

Aun asi, estando cerca, muy cerca, se nos olvidan pronto esas sensaciones, si no, viviriamos atenazados y nos disfrutariamos.

Sigue esquivandola, se te da de lujo.

1beso

Anotado por: mordandis | miércoles, 19 abril 2006

bueno espero q siga dejandote tranquilo.. yo creo q esas no eran tus horas, pq sinceramente creo q nadie se libra, Muchos besos (de todas formas no pienses mucho en ello)

Anotado por: natalia (cenicienta) | domingo, 23 abril 2006

Dejar un comentario